Una piedra en el estanque. ¿La arrojé yo? No, pero la piedra ha tocado el agua y los círculos que empezaron pequeños y ahora se han hecho inmensos. El calor de la piedra en una mano se extinguió apenas tocó el agua. Pero yo no me zambullí. Estoy aquí. Arriba del estanque.
Si la superficie es tersa y suave, como lo era su cara, me abandono al silencio y contemplo. Pero la piedra ha hecho mella en la superficie tersa. Y su cara, bueno, su cara es un cráter de decepción.
Entonces me digo que hay caras que merecen incendiarse en el volcán de la misericordia. Porque como bien dice la copla yo ya me fui.
Y la ollita en el fuego borbotea el buen decir.
domingo, abril 08, 2012
sábado, abril 07, 2012
viernes, abril 06, 2012
soñé. era una casa de ventanales preciosos que la escritura me navegó a contar. un mar estrecho y generoso se agita y desliza en el aura de mis ojos; ahora, que los párpados subieron y yo, súbita, en un segundo, sólo en un segundo, soy todas las posibilidades y más. después del segundo, mi cielo se queda prendido: era una casa de ventanales preciosos. eran palabras, también. era toda la música. y súbita quedo: son mis palabras, es mi música. y el brillo de todas las cosas como cuando se aprende a abrir la puerta.
lunes, enero 02, 2012
domingo, octubre 30, 2011
martes, septiembre 27, 2011
domingo, agosto 07, 2011
martes, julio 26, 2011
Sucedió en una tarde inexplicable, una tarde donde el "Nos Otras" estalló de risa y se desdobló. ¿Qué buscamos aquella vez? ¿Qué buscamos ahora? El canto de las mil millones de palabras. La risa en todos los meridianos. Sabemos dónde está nuestro fuego y en dónde ponemos nuestro fuego. Hoy más que nunca.
domingo, julio 24, 2011
sábado, julio 23, 2011
domingo, octubre 08, 2006
Preguntas
¿Deseo de imprimir tu huella dactilográfica en el mundo de la escritura?
Panteón editorial. A golpear puertas se ha dicho.
Huella única, irreproducible es la tuya. Pero antes: algo para decir.
Otras huellas están allí. Bibliotecas inmensas. Nombres impresos en papel y otros no tan importantes en un monitor.
Alguien entinta tus yemas en tinta oscura y espesa. Imprime la huella.
No duele.
No emociona.
No nada.
Estamos en problemas.
Panteón editorial. A golpear puertas se ha dicho.
Huella única, irreproducible es la tuya. Pero antes: algo para decir.
Otras huellas están allí. Bibliotecas inmensas. Nombres impresos en papel y otros no tan importantes en un monitor.
Alguien entinta tus yemas en tinta oscura y espesa. Imprime la huella.
No duele.
No emociona.
No nada.
Estamos en problemas.
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