El otoño viene decidido a traernos el frío. La pandemia sigue vigente y el tránsito es arduo. ¿De qué lugares podremos extraer calor? Las estufas son insuficientes, también el mate, una sopa. Son alivios momentáneos, creo que el verdadero calor está en el abrazo de los amigos del alma y del amor. Mi espalda pide pista, que la suelte, que no controle. Mi cuerpo pide descanso, pide su derecho a la no omnipotencia. Vamos a darle su espacio, a escuchar lo que tiene para decir. Vamos a dejarlo mimar por manos amigas aunque esas manos revelen el dolor oculto. Dejemos que las lágrimas caigan, pero al mismo tiempo mantengamos nuestros sueños. Que la risa nos mueva el esqueleto. Estar juntos con Flor y Nico es un bálsamo, un cable a tierra, un sol de amor. Gracias por tanto.
miércoles, junio 16, 2021
sábado, junio 12, 2021
No estamos solos.
La huida del sol, se podría llamar este mes. El sol que no calienta. La tierra helada, el aire petrificado, los pájaros mudos. Un sábado de junio de este año 2021. A mi izquierda, el mate recién hecho. A mi derecha, una mandarina. Hoy me levanté sin dolor. Dormí casi once horas. Muchísimo. No sé bien a qué se debe. Quizás sea el frío, la oscuridad de junio o simplemente que me rendí. Nunca sentí tanto la oscuridad de junio como este año. Otros años no me daba cuenta. Los días eran largos, no importaba la estación en que estuviéramos. A las siete de la tarde (noche) se encendían las luces, la calefacción, se recibía a la gente en el futón. Empezaba el trabajo. Hoy no queda nada. A las siete se cierra la puerta, se dejan las ventanas abiertas para que corra el aire, el frío nos muerde la nuca.
El gajo de la mandarina que elegí está llena de semillas. Las voy escupiendo lento, la lengua hace unos movimientos suaves para ir separando los fragmentos de fruta de las semillas. Trago el dulzor de lo que resta. Al menos no es insípida.
Un breve tintineo del celular me avisa que alguien me manda un mensaje. Se abre el sol de la mañana.
No estamos solos.
El gajo de la mandarina que elegí está llena de semillas. Las voy escupiendo lento, la lengua hace unos movimientos suaves para ir separando los fragmentos de fruta de las semillas. Trago el dulzor de lo que resta. Al menos no es insípida.
Un breve tintineo del celular me avisa que alguien me manda un mensaje. Se abre el sol de la mañana.
No estamos solos.
domingo, junio 30, 2019
Un chico, que casi no me conoce, me escribe: "me encanta la relación que tenés con la música" y me regala una cuenta premium de spotify. Donde la filiación no repara, repara la vida y sus sorpresas mágicas. Volví al ejercicio de navegar entre millones de músicas, a reencontrarme con mil mundos porque no hay nada como la memoria musical, el cuerpo se traslada. Y así vuelvo a mis lugares tribales y felices para salir del gris del clima:
¡Cuántos días de bruma! Sometimes the truth is harder than the pain inside / Sometimes it's the broken heart that decides. Y justo un hermoso pájaro carpintero llega al árbol de mi ventana y eso es el sol del día. Y aquí nos vemos, escribimos y bailamos, Madame!
miércoles, junio 26, 2019
Escuchar
La música está en rumor del agua. Es preciso ir hacia adentro. Permitir que el agua acaricie el fuego. Permitir que el fuego acaricie el agua. Sin miedo.
La fusión es vapor. El vapor es energía. La energía nos mantiene vivos.
Estar vivo es estar aquí.
Estar vivo es estar aquí, querida mademoiselle.
La fusión es vapor. El vapor es energía. La energía nos mantiene vivos.
Estar vivo es estar aquí.
Estar vivo es estar aquí, querida mademoiselle.
martes, junio 25, 2019
El invierno
Qué días de bruma y hielo.
Afuera el invierno, adentro el encuentro.
Hoy más que nunca precisamos anclar nuestro cuerpo al centro para volar sin perdernos.
Qué días de bruma y cielo.
El viento abrazará las semillas de mis palabras, las acunará para lloverlas luego en el campo de la verdad.
Brindo por esta magia.
Afuera el invierno, adentro el encuentro.
Hoy más que nunca precisamos anclar nuestro cuerpo al centro para volar sin perdernos.
Qué días de bruma y cielo.
El viento abrazará las semillas de mis palabras, las acunará para lloverlas luego en el campo de la verdad.
Brindo por esta magia.
domingo, enero 28, 2018
lunes, diciembre 11, 2017
Cuando era chica tenía un arsenal de palabras para derrochar. El tiempo pasó y entonces la dirección cambió. La expansión se hizo repliegue. Dicha concentración me volvió más compacta, más real. Nada que ver con envejecer (eso tiene que ver con procesos del cuerpo). Es el fueguito que habita en el interior de cada uno y que quiere ser nombrado. La belleza está en cada latido de cada corazón que bombea generosamente para nosotros. Es el mantra más lindo. Un yo soy al unísono del mundo.
domingo, diciembre 10, 2017
que el sol entre por la ventana de nuestra casa no es un acto menor. un rayo de luz puede dar justo en la humedad a reparar, o dar en el ojo sonriente y hacerlo brillar más. no somos perfectos y nos reímos cada vez más fuerte de ese detalle. y el hermoso de freddie canta en este mismo momento con todo su amor made in heaven y creo que puedo entender un poquito más de todo mi alrededor, querida amiga. antes tenía muchas más palabras para intentar describir lo que veo, ahora perdí un poco esa capacidad y uso mis manos para hacer cuadernos para escribir. no sé qué signifique eso, pero sé que al cuerpo le hace bien. hace un tiempo hablamos con una amiga sobre lo difícil que es sostener "lo bello" cuando la vida te golpea duro; cuando ves sufrir a un ser querido no te dan ganas de escribir bonito, ni con puntos ni con mayúsculas ni nada. te dan ganas de llorar, de tomar una cerveza y ya. hay una parte de la madurez que limpia y desmaleza esos esfuerzos inútiles de belleza. lo mejor de todo es que esa nueva cara que se nos presenta es mucho más hermosa, más honesta y transparente. ¿por qué será que lo cruel destapa algunas maravillas? la naturaleza es así, increíble.
jueves, diciembre 04, 2014
carta enviada al despertar
desde el agua abrumadora
de mis océanos te digo que sí, que a veces es difícil encontrar el lado
para el cual queremos ir cuando estamos todo el tiempo con el norte sur
este oeste sur este norte oeste disponibles ad infinitum. siempre
confío en que estamos siempre en el lugar donde queremos estar, y que
así como fluyen los estados líquidos gaseosos sólidos, todas esas
personas que pasaron por nuestra vida y todas las personas que están, todos esos objetos que ya se
perdieron o dejaron de tener valor, también la electricidad nos toca y a
veces no podemos más que encontrarnos con nosotros mismos en una
soledad más musical que toda la música del mundo. confío en que
esos instantes son necesarios, nos alimentan de vida. somos lo que
somos, siempre mutantes, temblando ante la emoción de vivir, buscar y
buscar lo que nos hace reír y celebrar los encuentros de amistad y amor. las
circunstancias son las circunstancias y algo tendremos que aprender de
todo esto, no rechazo ninguno de mis sentimientos y, me parece, nos hace
falta sentirnos que estamos en un lugar (y no en un no-lugar) para
poder encontrarnos con otros en la invención de nuevos lugares.
miércoles, noviembre 26, 2014
septenio
Vivo en esta casa hace siete años.
La casa se ha ido transformando. Sus habitantes también. Pero yo he permanecido.
También han permanecido libros, lámparas, algunos muebles y plantas.
Hay poesía y música que a veces suena. Y un gato blanco que nos bendice con su presencia y colma de amor todo lo que toca. Hay nuevos aromas, especias raras en la alacena de la cocina, un delantal con florecitas colgado de un clavo de la cocina y nuevas recetas.
Hay un piano y dos guitarras. También un cuenco lleno de instrumentos para hacer ruiditos simples.
Me recuerdan lo simple que es todo cuando el mundo a mi alrededor se vuelve muy complicado.
Hay un cuadro enorme que pintó mi hermano y que me regaló cuando tuve que enfrentarme a una batalla.
No hay nada de malo en querer tirar todo por la borda.
Pero yo pertenezco a aquellos seres que de las ruinas encuentran una flor.
En eso pensaba mientras acariciaba las hojas enfermas de una planta que supo tener historia pero que nadie de aquellos que pertenecieron a aquella historia reclamó.
Qué será del destino de este ser no lo sé.
Sólo sé que yo no lo puedo curar.
La casa se ha ido transformando. Sus habitantes también. Pero yo he permanecido.
También han permanecido libros, lámparas, algunos muebles y plantas.
Hay poesía y música que a veces suena. Y un gato blanco que nos bendice con su presencia y colma de amor todo lo que toca. Hay nuevos aromas, especias raras en la alacena de la cocina, un delantal con florecitas colgado de un clavo de la cocina y nuevas recetas.
Hay un piano y dos guitarras. También un cuenco lleno de instrumentos para hacer ruiditos simples.
Me recuerdan lo simple que es todo cuando el mundo a mi alrededor se vuelve muy complicado.
Hay un cuadro enorme que pintó mi hermano y que me regaló cuando tuve que enfrentarme a una batalla.
No hay nada de malo en querer tirar todo por la borda.
Pero yo pertenezco a aquellos seres que de las ruinas encuentran una flor.
En eso pensaba mientras acariciaba las hojas enfermas de una planta que supo tener historia pero que nadie de aquellos que pertenecieron a aquella historia reclamó.
Qué será del destino de este ser no lo sé.
Sólo sé que yo no lo puedo curar.
lunes, junio 17, 2013
Cordón
Un puente puede ser un cordón. Y un cordón también te puede matar. Pero hay un cordón que te hace nacer. Así que nos amigamos con los cordones.
Liar, atar, acordonar... ¡vivan los verbos!
La gata me mira con sus dos ojos increíblemente verdes y me tira cordones desde su distancia gatuna. Yo estoy, te dice, pero a una cierta distancia. El cordón allí es muy necesario.
Este blog también es un cordón. Nos sabemos bien qué une pero algo une. Por algo sobrevivió.
Hoy volví a escuchar a Tori Amos, amiga mía.
Liar, atar, acordonar... ¡vivan los verbos!
La gata me mira con sus dos ojos increíblemente verdes y me tira cordones desde su distancia gatuna. Yo estoy, te dice, pero a una cierta distancia. El cordón allí es muy necesario.
Este blog también es un cordón. Nos sabemos bien qué une pero algo une. Por algo sobrevivió.
Hoy volví a escuchar a Tori Amos, amiga mía.
domingo, junio 02, 2013
domingo, abril 08, 2012
Escribir con música
Una piedra en el estanque. ¿La arrojé yo? No, pero la piedra ha tocado el agua y los círculos que empezaron pequeños y ahora se han hecho inmensos. El calor de la piedra en una mano se extinguió apenas tocó el agua. Pero yo no me zambullí. Estoy aquí. Arriba del estanque.
Si la superficie es tersa y suave, como lo era su cara, me abandono al silencio y contemplo. Pero la piedra ha hecho mella en la superficie tersa. Y su cara, bueno, su cara es un cráter de decepción.
Entonces me digo que hay caras que merecen incendiarse en el volcán de la misericordia. Porque como bien dice la copla yo ya me fui.
Y la ollita en el fuego borbotea el buen decir.
Si la superficie es tersa y suave, como lo era su cara, me abandono al silencio y contemplo. Pero la piedra ha hecho mella en la superficie tersa. Y su cara, bueno, su cara es un cráter de decepción.
Entonces me digo que hay caras que merecen incendiarse en el volcán de la misericordia. Porque como bien dice la copla yo ya me fui.
Y la ollita en el fuego borbotea el buen decir.
sábado, abril 07, 2012
viernes, abril 06, 2012
soñé. era una casa de ventanales preciosos que la escritura me navegó a contar. un mar estrecho y generoso se agita y desliza en el aura de mis ojos; ahora, que los párpados subieron y yo, súbita, en un segundo, sólo en un segundo, soy todas las posibilidades y más. después del segundo, mi cielo se queda prendido: era una casa de ventanales preciosos. eran palabras, también. era toda la música. y súbita quedo: son mis palabras, es mi música. y el brillo de todas las cosas como cuando se aprende a abrir la puerta.
lunes, enero 02, 2012
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